VALPARAÍSO. Armadores advierten que, al contrario, propuesta de comisión puede generar desempleo en el sector.

Entre las 21 medidas que propuso la Comisión Nacional de Productividad para estimular la economía del país, hay una que no dejó indiferente al sector marítimo portuario.

Y es que una de las recomendaciones recogidas por la instancia apunta a la apertura del cabotaje lo que provocó el rechazo de la Asociación Nacional de Armadores (ANA), entidad que, entre otras funciones, vela por el desarrollo de la marina mercante nacional.

El punto 21 del documento entregado a la Presidenta Bachelet recomienda “fomentar la competencia en el mercado del transporte marítimo nacional, levantando la restricción que prohíbe el cabotaje marítimo realizado por naves extranjeras y otorgándoles tratamiento tributario igualitario”.

Mismas condiciones

“Abrir el cabotaje como medida de productividad, la verdad es que no le veo ningún sentido, no veo cómo podemos mejorar la productividad del país haciendo que naves extranjeras hagan cabotaje. Por un lado dicen: sí va a ser más barato, claro que sí pero porque no tienen las mismas condiciones. En la propuesta se dice ‘igualando las condiciones tributarias’, pero hay que decir que esas no son las únicas”, advirtió el gerente general de la ANA, Ricardo Tejada.

Entre la serie de desigualdades que menciona el ejecutivo se cuentan, por ejemplo, las denominadas banderas de conveniencia. “Son aproximadamente el 90% de las naves que vendrían y que tiene costos mucho más baratos, no pagan impuestos, por lo tanto ya hay un ahorro y una competencia desigual”, subraya.

Pero enfatiza también que hay otros factores a considerar como el valor de las dotaciones foráneas que, por éstas y otras condiciones, son hasta un 30% más económicas que las nacionales.

Es por eso que Tejada prevé que de aplicarse bajo la actual legislación conduce al desempleo y a una lenta precarización de la marina mercante nacional. “Va a generar desempleo. En estos momentos hay 10 mil marinos mercantes aproximadamente de los cuales deben haber 3 mil embarcados, hay muchos que trabajan en puertos, en empresas y agencias navieras, agencias de aduana, consultoras, institutos de formación, universidades, etc. Y al no haber un mercado laboral para nuestros marinos, obviamente esas opciones tenderían a cerrarse”, explica.

Pero el hecho de que haya surgido la medida no sorprende en el sector dado el contexto con que trabajó la citada comisión, reponiendo disposiciones agendadas en otras administraciones y que no fueron tomadas en cuenta.

“Tal como se señala son medidas que vienen de evaluaciones y de mesas de trabajo anteriores, hay que recordar que fue parte de la Agenda de Impulso Competitivo del Presidente Piñera, y tal como se ingresó en esa época fue rechazada de manera absoluta en la Cámara”, sentenció el personero.

Paso atrás

En ese contexto calificó la propuesta como un paso atrás ya que en muchas ocasiones se explicaron las razones por las cuales no era pertinente aplicarla. “En el fondo se está volviendo atrás y tratando de hacer lo mismo que se hizo el año 2011 ya sabiendo que hay un fracaso y que hay razones por las cuales no es conveniente abrir el cabotaje a naves extranjeras. Hay argumentos que se han presentado de sobra y se vuelve a caer en lo mismo sin hacer caso a los resultados de comisiones”, deslizó Tejada, precisando que muchos países que en su minuto decidieron abrirlo hoy están retrocediendo en su decisión pues no dio los resultados que esperaban.

“Aquí se dice que es lo conveniente, pero en varias partes donde se optó por la apertura, después se ha vuelto a cerrar como en el caso de Perú, Nueva Zelandia o Argentina. Europa, por ejemplo, lo tiene cerrado para buques que no sean comunitarios. En el caso de Estados Unidos se requiere buques americanos, con bandera americana, construidos en Estados Unidos y con dotación local. En suma, estamos cometiendo el mismo error que otros países hicieron antes”, dijo el gerente general de la entidad gremial.

El ejecutivo precisa que si se quiere más competencia hay varias formas partiendo por fomentar la marina mercante, facilitando las condiciones de capitales extranjeros para que haya más naves con bandera chilena.

“Si hay más competencia el usuario elige quien es más barato y con eso se fomenta la marina mercante y el cabotaje. Nosotros estamos dispuestos a competir, pero con igualdad de condiciones en todo sentido”, subrayó Tejada.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso