Incidiendo en las órdenes por nuevas construcciones y limitando el tamaño de la flota mundial

2017 se está convirtiendo en un año récord para los volúmenes de ventas de naves de segunda mano. Mientras tanto, las nuevas construcciones se mantienes en niveles históricamente bajos, asegura un reporte de Clarksons. Como resultado, la proporción de las peticiones de naves de segunda mano respecto de las nuevas construcciones ha aumentado, y aunque esto es una indicación del entorno actual del mercado, también podría interpretarse como un indicador de que el “mecanismo del mercado” comienza a reequilibrar las bases de la industria.

¿Nuevo o usado?

Esta es una vieja pregunta para quienes ha decidido ampliar su flota. ¿De qué forma actuar?, optar por una nave nueva y reluciente que brinde la posibilidad de construirla de acuerdo con los propios requerimientos y según el último diseño, más eficiente y respetuoso del medio ambiente. O bien, invertir en una nave de segunda mano; quizá con menos años en el horizonte para operar, pero con un historial conocido y con disponibilidad para operar más o menos de inmediato y, por supuesto, con un precio más bajo.

En los últimos dos años ha quedado claro que cuando los armadores han invertido en tonelaje adicional, se han inclinado mucho más a optar por naves de segunda mano. Los primeros ocho meses de 2017 se registraron 1.092 ventas, de 64,4 millones de TPM para esta alternativa. Si se mantiene este ritmo hasta fines de año, el total anual superará las de 84,4 millones de TPM registradas en 2014 y los 83,5 millones TPM de 2007.

Por el contrario, las nuevas construcciones han permanecido extremadamente limitadas. El año pasado, la contratación de nuevos buques cayó a su nivel más bajo en 20 años, y aunque el año 2017 hasta la fecha se ha experimentado algún aumento en la tasa de pedidos, los volúmenes de segunda mano siguen siendo casi el doble de la actividad de construcción en TPM.

Transformación del mercado

La proporción entre ventas de segunda mano y órdenes de nueva construcción (en TPM) desde el año 2000 alcanzó su punto más bajo durante el auge en 2006-08, cuando los niveles récord en inversión en nuevas construcciones registraron casi 13.000 contratos de 651 millones de TPM sobre un período de tres años. Pese a que los contratos de naves de segunda mano se levantaron, por el entusiasmo de los armadores, la relación cayó a 23% en 2008.

El mercado actual es muy diferente. Mientras que la petición por naves de segunda mano avanza a un ritmo mayor que en 2008, los volúmenes de órdenes de nuevas construcciones son mucho más bajas y, como resultado, la proporción ha aumentado. El año pasado alcanzó el 228%, y en lo que va del año se sitúa en el 183%.

Impacto en el futuro del mercado

Por supuesto, el actual nivel elevado de esta proporción refleja los desafíos que han enfrentado muchos en el mercado. Esto ha disminuido el apetito o la capacidad de colocar órdenes para nuevas construcciones

Por otro lado, un descenso de los volúmenes globales de inversión y una mayor proporción en las solicitudes de segunda mano, podría ser un indicador interesante para el futuro, ya que el volumen de nuevo tonelaje que debiera entregarse en los próximos años sería más limitado, lo que limitaría aún más el crecimiento de la flota. En este sentido, la alta proporción que se presenta aquí podría interpretarse como un indicador central acerca del reequilibrio que del mercado futuro.

Por. Mundomarítimo