Seafarers ‘Rights International (SRI), un importante centro internacional de investigación sobre derecho marítimo y de la gente de mar, publicó un nuevo informe: “Leyes de cabotaje del mundo”, en el que señala que el 80% de las costas de los estados marítimos integrantes de la ONU poseen leyes que rigen la actividad marítima extranjera en las rutas costeras nacionales, las que son conocidas como leyes de cabotaje, indica un reporte de American Maritime Partnership.

La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) encargó este informe debido a la carencia de una contabilidad completa y reciente de las leyes de cabotaje marítimo en todo el mundo, lo cual fue considerado como un impedimento para la toma de decisiones reflexivas.

A través de una exploración de la naturaleza y el alcance de las leyes de cabotaje en todo el mundo, a través de aportes de abogados del sector en 140 estados miembros de la ONU, SRI describió la utilización histórica, prevalencia e importancia de las leyes de cabotaje a nivel mundial.

Los hallazgos resaltan los orígenes históricos del cabotaje marítimo, que se remontan a principios legales tempranos y rudimentarios, e ilustran ejemplos de las muchas definiciones diferentes de cabotaje que existen a nivel nacional, regional e internacional diseñadas para avanzar en aspectos como la seguridad económica, nacional, capital humano e intereses de seguridad nacional.

Según Deirdre Fitzpatrick, directora ejecutiva de SRI, el cabotaje marítimo solo se entiende vagamente, lo que a su juicio “no es sorprendente, ya que se publica muy poco sobre el tema” y detalla que “este fue un proyecto complejo, dado los idiomas, las barreras culturales y las dificultades en las interpretaciones estatutarias”.

“Pero el tema es importante”, añade ya que “afecta a una amplia gama de intercambios, servicios y actividades en todo el mundo, y tiene importantes consecuencias sociales y económicas. Los encargados de formular políticas especialmente necesitan saber más sobre el tema”, asegura.

Los hallazgos clave del estudio indican que:

-El cabotaje es “generalizado”: 91 estados miembros y el 80% de las costas del mundo de los estados marítimos miembros de la ONU tienen leyes de cabotaje.

-Los objetivos de la política de cabotaje son diversos y están diseñados para: mantener la seguridad nacional, promover la competencia leal, desarrollar la capacidad humana, crear empleos, promover la propiedad naval, aumentar la seguridad de los buques en puerto, mejorar la protección del medio marino y preservar el conocimiento y la tecnología marítimos.

-Existen en todas las regiones del mundo y en una diversidad de sistemas políticos, económicos y legales y han perdurado en algunos países durante siglos.

En los EE. UU, las leyes de cabotaje que rigen el transporte de bienes y personas entre puertos nacionales se conocen comúnmente como la “Jones Act“, una ley marítima esencial que mandata la movilización de bienes y personas en buques con bandera estadounidense, construidos en los EE. UU. y de propiedad de armadores de los EE. UU.

Este estudio exhaustivo de las políticas marítimas y los requisitos de cabotaje de los miembros de la ONU informa de mejor manera la formulación de políticas basándose en los hechos, asegura American Maritime Partnership.

“Estados Unidos es, y siempre ha sido, una nación marítima. Desde la fundación de nuestro país, la industria marítima estadounidense ha desempeñado un papel fundamental en el mantenimiento de nuestra seguridad nacional y económica “, destacó Matt Woodruff, presidente de la American Maritime Partnership.

“Para los legisladores que trabajan para promover una economía fuerte y dinámica y los líderes de seguridad nacional encargados de proteger la seguridad de los EE. UU., Este exhaustivo estudio refuerza la importancia de las leyes de cabotaje -como la “Jones Act”- y las históricas acciones legislativas el mundo, incluso en naciones como Rusia, China y Corea del Sur”.

Este informe, encargado por la ITF, involucró a firmas de leyes profesionales en 140 estados miembros de las Naciones Unidas.

 

Fuente: Mundo Marítimo